miércoles, 9 de octubre de 2013

¿La actual poesía colombiana ...? DIÁLOGO CON ARMANDO ROMERO ...

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Publica y difunde NTC … Nos Topamos Con 
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14 de agosto de 2013

http://ntcpoesia.blogspot.com/2013_08_14_archive.html

De: ARMANDO ROMERO 1 *)
Fecha: Cincinnati (USA) , 14 de agosto de 2013,  01:59
Asunto: Polémica, Premio Nacional a Horacio Benavides
Para: NTC … Nos Topamos Con  http://ntcblog.blogspot.com/ , ntcgra@gmail.com

Amigos de NTC …

            A pesar del terror que le tengo a los medios culturales colombianos, especialmente los que andan salpicados de crítica y poesía al mismo tiempo, me arriesgo a decir algunas palabras sobre la polémica que ha suscitado el Premio Nacional a Horacio Benavides. Y compartirlas  con los lectores de NTC …, que, como en muchas otros temas y  oportunidades, ha hecho seguimiento y compilación sobre ella ( 123 …).  
Creo que se hace necesario deslindar varias cosas en este caso. Una, la obra en sí de Benavides y otra la pelea en el “campo literario” colombiano, y ya dentro de la obra de Benavides no tanto las bondades estéticas de su obra, que mucho las tiene, sino la dirección que este tipo de poesía establece dentro de los contextos nacionales e internacionales. Es obvio que la agria discusión por el predominio del “campo literario” no es privativa de los colombianos. Ya desde Quevedo, Góngora y demás, ella misma se daba en poemas satíricos, burlescos y otras injurias casi dignas de nuestro tiempo.
            Sin embargo una reflexión amplia nos permite ver que en esta polémica que ahora nos ocupa, hay cosas de parte y parte muy claras, y que se deberían ver directamente, sin tapujos, pero también respetando la dignidad personal. Es lastimoso que nuestro país se continúe alimentando de odios como si fueran coles de Bruselas, llenos de capas verdes y un olor muy fuerte. Creo que esto se debe a que no hemos logrado vivir individualmente. El peor momento del surrealismo es cuando deviene un grupo cerrado, y en nuestro caso el nadaísmo es ejemplo de esto. Las agrupaciones estéticas durante el siglo XX (Los Nuevos, Piedracielismo, Cuadernícolas, Mito, Nadaísmo, Generación sin  nombre, etc.), pasan a ser agrupaciones con intereses político-literarios y esto, creo, se debe a que en la configuración de nuestro país hay una estructura viral mafiosa, la cual infecta todo lo que toca. Hoy en día no detectamos grupos como éstos pero eso no quiere decir que no existan sin nombre determinado. Lástima, porque mientras no nos sacudamos de este virus no se podrá ver nada con profundidad y sabiduría.
            Ahora bien, la pregunta que me parece importante al ver la obra de Benavides y de muchos otros poetas colombianos, es ¿por qué la dirección actual de la poesía colombiana es tan conservadora? Aclaro, para mí el concepto conservador no es negativo, nunca lo ha sido y en especial si de arte se trata, pero esto no responde a esta pregunta. No pensemos en la supervivencia de las vanguardias del siglo XX porque esto sería inútil. Las vanguardias cumplieron con su labor, desempaquetaron todas sus imágenes que ahora son pasto de las agencias de publicidad, y hasta el término “surreal” hoy se usa en los Estados Unidos para decir que una cosa está fuera de lo común. El pobre Breton no debe estar muy contento en su catatumba. Dalí tenía razón: el surrealismo era tan efervescente como el Alka-Seltzer.
            Vista desde un ángulo general la poesía que hoy leemos en Colombia, a manos de los poetas jóvenes y no tan jóvenes es altamente conservadora, tanto así que es manifestación del reinado de Aurelio Arturo como el gran poeta nacional. Esta tendencia conservadora, que vio su génesis a comienzos de la década del 70, como reacción al coloquialismo y a la poesía de circunstancias, se asentó en nuestro país marcando una dirección que hoy bien siguen los poetas más jóvenes. La búsqueda del poema corto, no conversacional; el manejo del verso y la imagen que prescinde del salto metafórico; la explotación de los sentimientos; la claridad versus la oscuridad; el distanciamiento del humor; la palabra como significado y no como significante; musicalidad de tonos bajos, monocordes; respeto a la sintaxis y abominación del hipérbaton; uso de ciertas formas tradicionales como el soneto; búsqueda de lo natural; predominio del yo poético no como activante sino como recipiendario de la poesía. En fin, una poesía que ve en José Manuel Arango su momento más alto a finales del siglo XX. Cero experimentaciones, elogio a la tradición.
            Vuelvo a repetir, nada de esto me parece reprobable o indigesto. Muy por lo contrario, hay poetas dentro de este marco de alta calidad. Sin embargo, vuelve ahora la pregunta ¿por qué? Los poetas argentinos, uruguayos, chilenos, peruanos, y muchos de los mexicanos, no ven las cosas desde este ángulo tan conservador. Su búsqueda de altas sonoridades a través del lenguaje, llámese neo-barroco, neo-barroso, o simplemente poesía acorde con búsquedas sintácticas e incluso visuales, incorporan elementos propios de las vanguardias con aquellos que nos lega la tradición. Estos poetas se mueven con mayor soltura dentro del plano de sus búsquedas. No son tan complacientes con el poema tradicional como gran parte de los colombianos.
            Una respuesta histórica nos daría como resultado que en definitiva no tuvimos un poeta o movimiento de vanguardia propiamente dicho en Colombia durante el siglo XX, a diferencia de estos otros países latinoamericanos; que la tradición conservadora que se establece en el país desde la Colonia y después de la Independencia, impide toda voluntad de cambio. Incluso en prosa somos conservadores si pensamos en García Márquez y sus débiles seguidores actuales. Pero también podríamos argüir que este conservadurismo es producto de nuestra repugnancia por la violencia que vive el país desde hace tanto tiempo, y que a la vez nos sirve como amparo contra nuestra propia y personal violencia. Es decir, que nos defendemos de nosotros mismos, del malestar inmenso que nos produce el ser que se nos presenta como colombianos, el cual no podemos cambiar sin caer en la violencia, aunque sabemos que su bonhomía está allí, en ese rostro campesino, citadino, reflexivo, sabio, amoroso, y a él sólo podemos acceder por la poesía. No estamos libres de la necesidad de ver y buscar otra Colombia.

            No pretendo tener verdad alguna, imposible. Algunos dirán que no vivo en Colombia desde hace una eternidad. A ellos puedo responder que  a pesar de mis años fuera del país no ha pasado un día en que no esté allá espiritualmente. Así lo atestiguan mis libros y ensayos. Por eso mi preocupación está dirigida a la urgencia de elevar el diálogo sobre nuestra poesía más allá de los odios personales y las rencillas en busca de “poder” literario. ¿Será esto posible? La obra de Benavides merece todo el respeto del país, pero ese respeto debe sembrarse en verla como poesía, en criticarla como poesía.
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* NTC ... Enlaces: 
Sobre Armando Romero: 
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De: maría isabel romero moncayo. EL PALABREO
Fecha: 30 de septiembre de 2013,  22:21
Asunto: DESDE EL PALABREO ( 1 )
Para: NTC … ntcgra@gmail.com
 Amigos de NTC …
Buenas Noches.
Esperamos que se encuentren  bien.
Con el ánimo de continuar el diálogo propuesto por el poeta Armando Romero referente al "conservadurismo en la poesía colombiana" adjuntamos el material preparado por el poeta Ignacio Coral con el ánimo de darlo a conocer al poeta Armando y continuar reflexionando en un tema de importancia para la literatura colombiana.
Esperamos se unan al mismo voces a favor y en contra con ánimo constructivo.
Agradecemos su intermediación.

maría isabel romero moncayo. EL PALABREO ( 1 )
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DESDE EL PALABREO
EN DIÁLOGO CON ARMANDO ROMERO
Por IGNACIO CORAL QUINTERO *
Cali, Septiembre de 2013
Con justa preocupación por elevar el diálogo sobre nuestra poesía, el escritor Armando Romero publicó en NTC - 14- 8 -13-,  un interesante artículo  con motivo del Premio Nacional de Literatura  que este año se le otorgó al poeta Horacio Benavides.  En buena hora  la procaz y baja diatriba de Harold Alvarado  produjo un material,  este sí, de  alta calidad polémica.
En plan del diálogo que reclama Romero, me permito hacer  unas observaciones sobre la tesis que él formula, al calificar de “altamente conservadora”  la actual poesía colombiana  y preguntarse “por qué  su dirección  actual es TAN (resalto) conservadora”.
Sea lo primero decir que seguramente el escritor aplica el aforismo niestzcheniano de que “la mayor parte de los pensadores escriben mal,  porque no nos comunican solamente sus pensamientos, sino también la razón de ellos”. Y Romero que es buen escritor,  simplemente nos brinda entonces su afirmación gratuita, sin dar razones ni argumentarla, salvo con otra serie de afirmaciones igualmente indemostradas. Es decir que su acerto no se plantea como una hipótesis que hay que verificar  o investigar, aunque su invitación al dialogo podría ser para ello.
Afirma que la poesía de Horacio Benavides cae  en esa dirección actual conservadora de la poesía colombiana, pero no lo demuestra. Y es claro que la demostración ha de acompañar al crítico para que sus juicios adquieran validez y no queden como meros juicios de valor voluntariosos dados desde el pedestal de la autoridad.
Tampoco expone el por qué de señalar como hito de arranque o paradigma de la poesía conservadora, que inocula a toda la de los “poetas jóvenes y no tan jóvenes”,  al reinado de Aurelio Arturo. Acaso poesía antecedente como la de Silva, Barba Jacob u otros grandes poetas prearturianos, no influencia en esa poesía joven y no tan joven?  Esta,  que sí es  una hipótesis, habría  que investigarla y verificarla.
Llama sin duda alguna la atención el señalamiento de que “la estructura viral  mafiosa del país, infecta todo lo que toca”, refiriéndose a los grupos literarios del siglo XX y a los que hoy existe  “sin nombre determinado”.  Es esta una generalización que asusta por sus implicaciones, y que bien valdría la pena concretar, más cuando lo de la estructura mafiosa  (que en política se demostró en el gobierno de Avaro Uribe), para este caso de la poesía no se explica y por ello se hace injusta para tantas y tantos poetas de la actualidad.
No deja de lado en su señalamiento de conservadurismo a la prosa,  y califica de tal la de “García Márquez  y sus débiles seguidores”. Bueno,  dejemos que sea el  premio nobel quien reclame o acepte el planteamiento.
Quizá lo único que se aproxima a argumento sea lo que señala como características de la poesía colombiana en tanto:  busca el poema corto no conversacional; prescinde del salto metafórico; explota los sentimientos;  se distancia del humor; musicaliza en tonos bajos, usa formas como el soneto, no experimenta y  “respeta la sintaxis y abomina del hipérbaton”.
Dejé de última esta afirmación  en el orden que trae Romero,  para preguntarle: quiere que regresemos a la época de la colonia y el gongorismo de Domínguez Camargo, en donde  el hipérbaton y el irrespeto a la sintaxis campean a sus anchas?  Un regreso tal, acaso  no resulta ser conservador? Esta paradoja u otras que pueden aparecer si nos detuviéramos a analizar cada una de las circunstancias anotadas,  son fruto de una tesis  que aunque llamativa, es simplemente una afirmación. Como fruto de ello es también  la pregunta socrática  de por qué esas características son expresión de conservadurismo, y no de buena y estética poesía?. De allí la validez de las preguntas que se hizo Horacio Benavides en un conversatorio en El Palabreo: y qué es lo otro?  Quiénes son los otros?.
Armando Romero las responde con lo que sería el único argumento que expone, válido para confirmar su tesis. La poesía colombiana es conservadora, porque a diferencia de lo que sucede en otros países latinoamericanos aquí no se dio  ni se da el salto a las vanguardias. No hay búsqueda ni experimentación en el lenguaje, la sonoridad, la sintaxis, lo visual. Es decir  no se “incorporan elementos propios de las vanguardias” al trabajo poético. Por las generalizaciones en que viene incurriendo el escritor, en esta margina la experiencia de De Greiff por ejemplo y la oscuridad, (que reclama frente a la claridad), de poetas del nadaísmo o la de quienes por jugar al surrealismo, lo que han conseguido es espantar al público de asistir a los recitales.
En el hecho de la ausencia del salto a las vanguardias en Colombia, podemos estar de acuerdo. Pero afirmar que por no haberlo dado o porque no hayan incursiones vanguardiasta, surrealistas,  sea la actual poesía colombiana conservadora, digamos retrógrada que es  uno de sus sinónimo, es algo que debe demostrarse.  No siempre todo cambio, por el hecho de serlo, es hacia delante, es progresista o revolucionario. La historia literaria y no hablemos de la social, está  llena de ejemplos que nos dicen todo lo contrario.
Desde  El Taller de Poseía El Palabreo donde se seguirá discutiendo su tesis,le envío al escritor estos párrafos como un aporte al diálogo que propone.
IGNACIO CORAL QUINTERO *
Cali, Septiembre de 2013
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( 1 ) * Alguna información sobre EL PALABREO (2005 - 2013- ...) en NTC ...:  http://fdpv.blogspot.com/2013_03_16_archive.html   http://ntc-libros-de-poesia.blogspot.com/2010_06_05_archive.html


http://peldanosdearena.blogspot.com/2006_10_20_peldanosdearena_archive.html
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De: ARMANDO ROMERO 
Fecha: 3 de octubre de 2013,  17:40

Asunto: RESPUESTA a DESDE “EL PALABREO” EN DIALOGO CON ARMANDO ROMERO
Para: NTC ... ntcgra@gmail.com

Amigos de NTC ... ,

Perdonen que no haya respondido antes a su invitación a proseguir el diálogo planteado por mí con respecto a la actual poesía colombiana.

Lo hago ahora manifestando la inmensa alegría que sentí al leer las palabras de Ignacio Coral Quintero, quien en representación de su Taller Literario difiere con algunos de mis apuntes sobre este tema. En primer lugar esto es motivo de gran satisfacción para mí porque la forma y precisión con que Coral Quintero plantea sus pensamientos conlleva una verdadera preocupación por la poesía en general y la colombiana en particular, sin caer en la respuesta desdeñosa, sarcástica o violenta que nos ha caracterizado. Es más, su respuesta me hace sentir feliz porque ella trae la fuerza de la gente joven, preparada para preguntar y responder con dignidad.

Lo anterior nos sirve para revisar los problemas polémicos que se han suscitado en el país en la lucha por los dominios de los “campos literarios”. No es prudente empezar a citar nombres porque sería caer en el mismo juego que busca poder y fama, y por lo consiguiente un puesto de honor en la literatura nacional e internacional. Esto no quiere decir que muchos poetas no unan a esto una obra de alta calidad. Si tú lees esta entrevista que respondí hace poco sobre los poetas Gonzalo Rojas y Juan Sánchez Peláez ( http://www.revista.agulha.nom.br/ARC06armandoromero.htm )  
podrás encontrar que más o menos toco el tema del “campo literario” y su presencia siempre en el hacer de la literatura. En nuestro país todo se suma en la lucha de poderes por dominar el centro, Bogotá. El nadaísmo no es sólo una rebelión por nuevas formas, coloquiales, discursivas, sino una necesidad de tomar el centro desde la provincia. Por eso podemos dividir la historia de este movimiento antes y después de Bogotá. Responde esto a que todos los grupos literarios del siglo XX, excepción de los “panidas” y algunos poetas como los modernistas Luis Carlos López y Porfirio Barba-Jacob, habían encontrado su ser en Bogotá: los románticos seudo-modernistas de La Gruta  Simbólica, Los Nuevos, Piedra y Cielo, Cuadernícolas, Mito. Todos estos grupos conforman ejes de poder de acuerdo a sus intereses artísticos y políticos. Luego del nadaísmo los grupos que se formaron ocuparon posiciones de control de algunas instituciones culturales, gubernamentales o de prensa, y esto no ha cambiado mucho hoy en día. Así, toda crítica, todo pensamiento que difiera es rechazado frontalmente, impidiendo una crítica independiente, lúcida, y entonces se cae en la maledicencia, en lo procaz, en el irrespeto a la dignidad humana. A mi juicio, sólo los jóvenes que surgen hoy en día de la academia, de los talleres o independientes, podrán cambiar este círculo vicioso, y obrar poéticamente como hacía Nerval paseando una langosta por las calles de París y no buscando premios literarios, condecoraciones florales. A su favor está el hecho de que el control de los medios, gracias al Internet, ya no es privativo de grupos particulares.

Preocupa mucho a nuestros amigos de El Palabreo que yo haya señalado la poesía colombiana actual como altamente conservadora. Debo aclarar de nuevo que para mí el concepto de conservador no es negativo, y subrayo esto porque la poesía se hace en el ir y el retroceder. Nunca olvidemos al gran conservador Jorge Luis Borges.

Así, mi proposición no es para evaluar negativamente la poesía actual colombiana por ser conservadora, tradicional,  sino para indagar por qué no presenta las búsquedas a nivel de lenguaje que encontramos en otros países latinoamericanos. Es bien sabido que toda proposición que no se ajuste a las reglas convenidas conlleva una gran dosis de riesgo, y estoy de acuerdo con Ignacio Coral cuando señala que algunos poetas surrealistas asustan a las señoras en los recitales. Sin embargo, yo vi a muchos jóvenes aplaudir encantados poemas de Juan Sánchez Peláez a pesar de su complejidad, y una vez, recuerdo, Guillermo Cabrera Infante me dijo que leía y releía “Oda a Julián del Casal” de Lezama aunque no la comprendía en absoluto. Nuestro país es conservador desde un comienzo. Cualquiera que vaya a su historia política y literaria y la compare con los países de América Latina que se le asemejan en tamaño e importancia histórica, podrá ver esto claramente. Pensar que León de Greiff es un vanguardista es no haber visitado a Lugones o a Herrera y Reissig, con quienes comulga la misma hostia de fines del modernismo. Basta comparar su obra con la de Vallejo o Huidobro, casi sus coetáneos. Pero por favor, no entremos en el problema de quien es mejor o peor. No se trata de eso. Yo particularmente soy un gran devoto de Leo le Gris. Definitivamente no podemos oponer una fuerza vanguardista en el país que se acerque a Girondo, a Paz o Neruda.

Valga citar ahora algunos de los poetas que hoy en día en América Latina intentan nuevas formas de lenguaje, aunque mucho se nutren de fuentes del pasado, su poesía está basada en la palabra misma, no tanto en la idea de lo poético. Y creo que esto responde a la pregunta de Horacio Benavides sobre “lo otro”. Porque “lo otro” también es “lo mismo”, para saltar metafóricamente con Borges. Podría citar aquí a Eduardo Mitre, María Negroni, Elsa Cross, Mercedes Roffé, Blanca Wiethuchter, María Baranda, Arturo Carrera. Ahora bien, el neo-barroquismo de  Néstor Perlongher, Eduardo Espina o Silvia Guerra excede el lenguaje, desborda la página, yendo de lo profundo a la superficie con la velocidad con que la razón da paso al humor y la locura a la inteligencia. Pero también el barroquismo cristalino de Coral Bracho es el esplendor de la palabra. Y no olvidemos a Roger Santivañez, a Alfonso Kijadurías y Luis Humberto Vinueza, quienes se acercan a las proposiciones de Vallejo para forzar al máximo el signo y la sintaxis, a veces yendo más allá de la propia referencialidad. He citado unos pocos, bien representativos pero no únicos en su cometido, y repito de nuevo, así como estos hay otros poetas bien conservadores en América Latina que también son motivo de mi más profunda admiración.

Para cerrar esta larga misiva, quisiera proponer a los amigos de El Palabreo que revisen en el Internet, si no tienen libros disponibles, poemas de estos poetas y los pongan en función de lo que se hace en poesía en Colombia hoy en día. Puede que yo no tenga la razón, lo cual aceptaré encantado.

Cordialmente,
Armando Romero.
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DE:        IGNACIO CORAL QUINTERO
Para:     Armando Romero y  NTC …  ntcgra@gmail.com
Fecha:      Cali,  13 de octubre de 2013,  22:23
Asunto:       Diálogo 2

DESDE EL PALABREO EN DIÁLOGO CON ARMANDO ROMERO – 2 -
Muy estimulante y generador de vivos agradecimientos resulta su escrito del 3 de este mes enviado a NTC … . Es la palabra del  maestro que no solo acepta puntos de vista de un alumno, lo que de por sí lo enaltece, sino que a la vez constituye lección orientadora.
Cuán importante es que usted precise un concepto que inicialmente y prima facie puede prestarse a equívocos. Cuando dice ahora que su “proposición no es para evaluar negativamente la actual poesía colombiana por ser conservadora, tradicional, sino  para indagar por qué no presenta las búsquedas a nivel de lenguaje que encontramos en otros países latinoamericanos”, es poner las cosas,  mejor decir los pensamientos, en orden y coloca la discusión en el plano debido.
Creo que es oportuno puntualizar que comparto su juicio de que “nuestro país es conservador, desde un comienzo”. Su historia política lo confirma, su comportamiento  social -  agrego -, lo reafirma, máxime cuando hoy por hoy vuelve a retomar  caudillismos que por nefastos, aún en el África desaparecen. Mas reitero que dicha característica no podemos aplicarla a los demás ámbitos  de la expresión social, especialmente “la literatura” como usted  señala, sin el debido cuidado, so pena de caer en generalizaciones injustas. Gracias por indicarnos la lista de poetas que relaciona como buscadores de nuevas formas de lenguaje, para que podamos realizar las comparaciones correspondientes con la poética colombiana. Las conclusiones  a las que se  llegue, serán las mismas del maestro? Ya lo veremos.
Una petición. En el plan de estudio del taller está previsto el tema de la musicalidad en poesía. Usted en su primer artículo se refiere a que la poesía colombiana “musicaliza en tonos bajos”. Le ruego nos precise esto de los tonos bajos, en beneficio de nuestro estudio. De antemano muchas gracias.
Cordialmente,
                       Ignacio Coral Quintero
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Nota de NTC ... :  En hablando de poetas latinoamericanos, sea la oportunidad para comentar sobre este proyecto en desarrollo, que incluimos en 
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*** Poetas del Nuevo Milenio es un proyecto que convoca a 20 países de lengua española y lenguas romance. Busca explorar en las tendencias y temáticas que trabajan los nuevos autores del siglo XXI. El principal criterio de estas antologías virtuales es reunir a autores nacidos a partir de 1970 en adelante que, por lo menos, hayan publicado un libro de poesía y aporten con la calidad de su trabajo al panorama de la poesía actual de sus países. Poetas del Nuevo Milenio es coordinado por el poeta Fredy Yezzed* y nace como un proyecto ligado a la investigación de la nueva poesía latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires. Antologías hasta Sept. 19, 2013:

* Fredy Yezzed **. Bogotá, Colombia, 1979. Como investigador literario escribió el estudio Párrafos de aire: Primera antología del poema en prosa colombiano que publicó la Editorial de la Universidad de Antioquia (Medellín, 2010). Tiene publicado los libros de poesía: La sal de la locura, (Premio Nacional de Poesía Macedonio Fernández, Buenos Aires, 2010) y El diario inédito del filósofo vienés Ludwig Wittgenstein (Ediciones Del Dock, Buenos Aires, 2012). Actualmente está radicado en Buenos Aires, Argentina. ** NTC ... Enlace: .http://ntc-libros-de-poesia.blogspot.com/2012_01_17_archive.html
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NTC ... ENLACES ... 
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ARMANDO ROMERO. "Árbol digital y otros poemas"

http://ntc-libros-de-poesia.blogspot.com/2009_04_29_archive.html


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EL LIBRO COMPLETO, pdf
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De su libro: 
"Amanece aquella oscuridad"  
Octubre 2012

Por debajo de cuerda

Meditaba en aquellos monjes
que no paran de palpitar en el cenobio,
cuando mis amigos me llaman a ver
una mujer joven en el café de la acera.
“¿De que antiguas cenizas surge el amor?”,
se preguntaba ella.
Reflexionaba en el demonio que viene a encantar
de boca a boca a los infieles,
cuando mis amigos insisten
que observe al que  a ella se aproxima.
“¿Podrá ser cierto lo que traen sus palabras?”,
se preguntaba ella.
Pensaba en aquellos monjes que en la oscuridad
afirman que Dios tiene solo dos dedos,
cuando mis amigos me advierten
que él la mira intensamente.
“¿Adónde iré si sigo su camino?”,
se preguntaba ella.
Si Satanás hubiera hecho felices a sus mártires
el mundo sería diferente, cavilaba,
cuando mis amigos se obstinan
en que la mire de nuevo.
“¿Será tarde para salir de este encierro?”,
se preguntaba ella.
Entonces di media vuelta
y me quedé con los monjes,
resbalando por los templos.
Publica y difunde NTC … Nos Topamos Con 



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